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jueves, 20 de julio de 2017

To be or not to be ... at the right place at the right time!

Being at the right place at the right time is a crucial matter in life and in business. Travel is subject to that very same rules, and the fact of being or not at the right place and time can make the difference. 

In early 2014, Tencent was interested in buying the messaging service WhatsApp, an acquisition that would have provided the Chinese corporation with immediate global reach. But as they neared the final stages of an agreement, Ma  Huateng, founder and President of Tencent, who took an interest in the deal, had to undergo back surgery, which delayed his visit to Silicon Valley to negotiate with founder Jan Koum. Mark Zuckerberg took one's chance and acquired WhatsApp for $19 billion, more than twice what Tencent had considered paying.

How many opportunities and businesses may have been lost due to the fact that we where not at the right place at the right time? Life is certainly full with similar stories both in personal and professional context. 

Business often confronts us with akin situations as we must take special care of customers or prospects if we don't want to make the way easier to our competitors always eager to take a larger part of the cake. In terms of business travel, this is a matter to be considered by travel policies, for corporations need to set the adequate rules and provide the necessary flexibility to ensure that travelers and road warriors do their job when it's relevant.

Most companies clearly understand that business travel is an investment, 45% according to a recent research from American Express GBT in Europe,  but another 55% may still believe that it is just a cost that can be cut. 

Travel management wont certainly provide us with the answer whether we should be at a specific place or at what time we are expected to be there, that's a matter of intuition and fortune, but it may give us some valid rules and perspective to set priorities and avoid unnecessary expenses, so that we can use our travel budget more efficiently and maximize our ROI, trying to to seize all possible opportunities to be at the right place and at the right time ... and as Ray Kroc says "doing something about it".

Marcel Forns (c) GEBTA 2017

jueves, 25 de mayo de 2017

Con la salud no se juega

Hay dos grandes propósitos que rigen los viajes de empresa: el desarrollo del negocio y la actividad comercial de las corporaciones, y la transferencia de conocimiento. Los congresos médicos sirven fundamentalmente a este segundo objetivo. Convenciones, congresos y conferencias constituyen un marco ideal para formarse, compartir ideas, difundir investigaciones y buenas prácticas, o simplemente establecer contactos valiosos en lo profesional, de modo mucho más eficiente y duradero que a través de las reuniones no presenciales. Diversos estudios lo confirman y es un hecho ampliamente aceptado a nivel global.

La intención del Ministerio de Hacienda de considerar pago en especie los gastos derivados de las invitaciones del personal sanitario a congresos y conferencias médicas  por parte de laboratorios farmacéuticos (gastos de desplazamiento, alojamiento y manutención, que las farmacéuticas no pagan al médico, sino que cubren directamente), y de tratarlos como rendimientos del trabajo o rendimientos de actividades profesionales es una auténtica amenaza, cuyos efectos pueden ser devastadores para la investigación y el nivel de excelencia del colectivo médico de este país. Ante el escenario que plantea el Ministerio, resulta previsible pensar que si a partir de ahora los colectivos médicos y sanitarios españoles van a tributar por la asistencia a congresos y conferencias, los niveles de a participación van a tender a cero. Menos capacidad de formarse, menos capacidad de compartir y desarrollar conocimiento, menos proyección de nuestros profesionales e investigadores en el exterior .... en definitiva, un escenario preocupante y de claro retroceso.


Estos gastos han estado hasta la fecha exentos de tributación del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF), al considerarse mayoritariamente formación necesaria para la profesión. La estricta regulación de las invitaciones de las compañías farmacéuticas y los propios códigos deontológicos con los que se ha dotado la industria, (la patronal Farmaindustria aprobó en 2016 su nuevo Código de Buenas Prácticas), establecen de modo claro y detallado las restricciones y prohibiciones que deben regir en materia de la interrelación con profesionales y organizaciones sanitarias (Capítulo II), dejando poco o nulo margen de duda acerca del alcance y contenido, de las invitaciones a congresos y conferencias médica. Adicionalmente, el nuevo código establece que a partir de junio de 2018, los laboratorios están obligados a publicar todos los pagos efectuados, identificando a cada profesional y la cuantía de las llamadas “transferencias de valor”, aspecto que constituye una prueba clara de transparencia en su relación con el sector médico.


Sin duda, todas estas autorregulaciones no pueden garantizar la existencia de supuestos de irregularidades, como sucede en otros tantos ámbitos, pero de ningún modo justifican el cambio de tratamiento fiscal que reciben las invitaciones a congresos médicos, a la vista de los efectos que van a comportar. La resolución del TEAC (Tribunal Económico-Administrativo Central), que ha servido de base a la Subdirección General de Información y Asistencia Tributaria de la AEAT para calificar de retribuciones en especie a profesionales sanitarios, los pagos realizados a una compañía en concepto de patrocinio de becas para la asistencia a congresos, corresponde a supuestos de hecho acaecidos una década atrás (ejercicios 2007 y 2008), que nada tienen que ver con los códigos y la transparencia que rigen actualmente en la industria farmacéutica y que, por consiguiente, ni pueden vincularse ni ser utilizados para poner en cuestión el modelo de éxito en el que se basan actualmente las prácticas y la relación entre los profesionales sanitarios y la industria en España, como pone de manifiesto la Nota sobre la tributación de ayudas a la formación de profesionales sanitarios, publicada recientemente por Farmaindustria.


Más allá de tratarse de un grave error y de un total despropósito, que debe evitarse a toda costa, resulta inevitable preguntarse si verdaderamente deben ser éstas las prioridades de un país que ocupa un lugar de honor en el ranking de corrupción y el fraude. No es raro hacerse tal reflexión, cuando se ha sufrido la pérdida de un familiar y amigo, a quien los avances de la ciencia le han podido regalar 15 años de vida, tras la detección de una enfermedad grave. Muchos de estos avances han sido el resultado de horas de estudio e investigación de laboratorio, pero otras muchas las debemos a la interrelación de la comunidad científica y profesional con la industria, a través de congresos y conferencias. ¿Con qué argumentos vamos a explicar a la ciudadanía el impacto de una medida como la que nos ocupa , cuando en último término los beneficiarios de la formación y transferencia de conocimiento de los congresos médicos no son otros que el paciente y el sistema sanitario español?

Marcel Forns (c) GEBTA 2017

viernes, 3 de marzo de 2017

El Mobile World Congress y la paradoja digital

El gran referente de lo digital y de la tecnología acaba de batir un nuevo récord. Nada menos que 108.000 asistentes de todos los sectores de la industria móvil y de más de 200 países de todo el mundo,  30.000 empresas, 2.200 expositores160 delegaciones oficiales y cerca de 4.000 periodistas. Y es que los datos que presenta el GSMA Mobile World Congress, aparte de constituir un éxito evidente de la organización, son un claro ejemplo del valor de las reuniones presenciales y de los encuentros face to face (F2F), cuando se trata de hacer negocio. Porque de esto se trata.

Si calculamos el coste medio por  asistente al evento y añadimos el gasto correspondiente a los 343 vuelos  privados que se han desplazado a Barcelona con ocasión del encuentro en 2017 (un 300% más que el año anterior), llegamos a la conclusión (estimación aproximada) de que la inversión directa total en viajes de los asistentes  al MWC, podría situarse por encima de los 3,5 millones de euros.

Visto desde la distancia, las magnitudes manejadas y el volumen de movimientos generados pueden parecer paradójicos a la vista de los perfiles de los visitantes y de las características de la industria. Aparentemente, un auténtico choque de culturas entre la dimensión tecnológica y la forma tradicional de hacer negocios. La realidad es mucho más simple y resulta de la constatación de que los encuentros presenciales siguen concentrando mayor número de atributos básicos necesarios a la hora de hacer negocios, que las reuniones virtuales.

Pero además la asistencia al MWC presenta también ventajas en términos de ahorro. Calculemos si no el ahorro en tiempo y coste por persona que supondría realizar la media de reuniones y contactos que se prevén durante el MWC. Cerca de 215.000 euros y más de 400 horas de vuelo.

Si no fuera de este modo alguno podría pensar ¡anulemos el Mobile!  Lo hacemos por videoconferencia, y así ahorramos. ¿O no?

Pues parece que no va a ser así. La prueba de ello es que al congreso de mundial de móviles que cada año se celebra en Barcelona le sigue saliendo competencia. Shanghái fue la primera etapa en la nueva estrategia de GSMA, el consorcio de fabricantes y operadoras móviles que organiza la cita anual en la capital catalana. Pero es que además, a Barcelona y a Shanghái se les une ahora competencia  en América: entre el 12 y el 14 de septiembre de 2017 tendrá lugar una nueva edición en San Francisco.

Será verdad que el F2F y el coffee talk son más eficaces. Y si no que se lo pregunten a Steve Ballmer y Risto Siilasmaa, que tras una charla de cinco minutos por teléfono, para citarse en Barcelona, fraguaron la venta de Nokia a Microsoft en el Hotel Rey Juan Carlos I. A saber qué operaciones conoceremos los próximos días.

Marcel Forns (c) GEBTA 2017


The MWC and the digital paradox

The world's largest gathering for technology and digital industry has beaten a new record. The 2017 edition of Mobile World Congress (MWC) attracted 108,000 visitors from 208 countries and territories worldwide, 2,200 exhibitors, 160 government delegations and almost 4,000 media representatives. An absolute success of GSMA,   and a clear example of the value of face to face meetings (F2F), when it comes to business. Because that's what it's all about, isn't it?

If we  agree on the average travel expenses calculated during this days in Barcelona and we add the costs related to the 343 private planes landed in the Catalan capital for the event (a 300% increase compared to 2016), total direct investment in T&E during the MWC would probably amount to more than 3,5 million euro.

No doubt such figures may appear to be a paradox, if we consider both the profiles of participants and companies attending the event. An apparent culture clash between the tech dimension and the traditional way of doing business. However, things might be just more simple than this: 

F2F meetings are still more efficient than virtual meetings, when it comes to create the necessary attributes for business and trust building, namely when you manage to create the right environment.

Moreover, attending the Congress is also more efficient in terms of savings. Just calculate the cost and time savings in case you would achieve the average amount of meetings you are supposed to perform during the MWC.  About 215.000 euro and more than 400 flight hours. 

Wouldn't it be so, we could simply cancel MWC, shift to a videoconference and achieve the supposed savings, don't we?

But that's not the way it works. Instead of turning virtual, Barcelona faces now new concurrence. Shanghai is the first step of GSMA's strategy, the association that represents the interests of mobile operators worldwide, to repeat the Barcelona experience in Asia, to be followed by a new meeting in San Francisco next September.

Certainly an evidence of the effectiveness of F2F and "coffee talks". Just ask Steve Ballmer and Risto Siilasmaa about the inside story of Microsoft's Nokia deal after a five minutes talk, with the two only agreeing to meet in person at the upcoming Mobile World Congress in Barcelona.

Marcel Forns (c) GEBTA 2017



viernes, 13 de enero de 2017

2017. ¿Rumbo de crucero?

A la luz de diversos indicadores, el 2017 se prevé positivo. La evolución de la actividad presenta indicios de mantener el buen tono y pese a la incertidumbre que sigue rigiendo sobre el crecimiento económico global, la actividad de las sociedades españolas en el exterior no ha dejado de crecer, se ha ampliado la base de empresas con negocio internacional, y se ha generado una inercia estable y sólida. A este dato hay que sumar la recuperación de la demanda interna, que se había visto muy afectada hasta finales del 2014. A la vista de estos datos, todo hace pensar que las empresas españolas mantendrán dinámicas de actividad viajera similares a las registradas en el 2016, si bien es probable que deban asumir ligeras alzas en los costes de los servicios, consecuencia fundamentalmente de la evolución de los precios de alojamiento y restauración en algunas de las principales plazas de negocio en las que tiene lugar la actividad de aquéllas, así como los derivados de la evolución del dólar respecto del euro, cuyos efectos podrán verse reflejados, por ejemplo, en los costes del transporte.
Por otro lado, en el 2017 asistiremos al desarrollo de las normativas y protocolos internos en materia de seguridad y de gestión de riesgos, como parte integrante de las políticas de viajes de las corporaciones. La mayor complejidad y responsabilidad asociadas a la seguridad en viajes, debería comportar una paulatina ampliación de los niveles de participación en dichas políticas de departamentos hasta ahora alejados de la gestión del viaje, de modo particular de los equipos de RR.HH., además de la propia dirección.
Sin perjuicio de que los factores de entorno son los mismos para todos los países, en particular en economías altamente globalizadas y cada vez más interdependientes, a priori existen dos elementos fundamentales que pueden marcar la diferencia de España respecto de sus vecinos europeos, en términos de evolución. Por un lado, desde un punto de vista interno, el 2017 debería marcar un punto de inflexión en términos de inversión en viajes, como consecuencia de la “vuelta a la normalidad” de España, una vez constituido el Gobierno a finales del 2016. Con la superación del largo período de interinidad, es previsible que el ejecutivo dé luz verde a muchos de los proyectos públicos que se han visto paralizados durante prácticamente dos ejercicios y que han constituido un factor inhibidor del crecimiento de la actividad, y en consecuencia también de los viajes de negocio. Por otro lado, a diferencia de algunos de los mercados competidores de nuestro entorno, España sigue gozando de una dinámica más propicia para el desarrollo de la actividad exterior. Al margen del calendario político de algunos de nuestros vecinos europeos, la constante mejora de la conectividad internacional y los elevados niveles de competencia en las principales rutas deberían ser una vez más un factor que juegue a favor del aumento de la inversión en viajes corporativos por parte de las empresas españolas, cuyo incremento de actividad e inversión podría situarse de nuevo por encima de la media de referencia, con el consiguiente impacto en términos de ingresos por exportación. Finalmente y desde un punto de vista del negocio y de la praxis sectorial, la empresa española continuará por la senda de su rápida adaptación a los patrones de comportamiento de sus colegas europeos, recortando de este modo la distancia con aquellos mercados con mayores niveles de madurez.
Uno de los principales retos de este sector de actividad, es la penetración de las buenas prácticas y de la lógica del negocio en el segmento de las pymes, con el objetivo de impulsar el crecimiento estable y la ampliación de la base de las pequeñas y medianas empresas españolas con negocio exterior. Al mismo tiempo y desde un punto de vista global, el viaje de negocio debe evolucionar hacia una disciplina mucho más transversal, acorde con las diferentes dimensiones y ámbitos en los que tiene incidencia dentro de las empresas. Esta afirmación implica la revisión del tratamiento del viaje de empresa dentro de las corporaciones, con el objeto de añadir a la gestión ordinaria “capas” de participación asociadas a aquellos departamentos o áreas funcionales a los que afecta, desde los departamentos de recursos humanos a los comerciales. Esta vía de carácter transversal, que debe comportar entre otros aspectos la revisión de muchos de los indicadores (KPIs) que venimos utilizando, es absolutamente imprescindible si queremos dotar al viaje de su auténtica dimensión, si pretendemos multiplicar el rendimiento y la productividad de los desplazamientos, y sin ningún tipo de duda, si aspiramos a atender y cubrir adecuadamente las exigencias asociadas al risk managment.

Marcel Forns (C) GEBTA 2017