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jueves, 21 de marzo de 2019

El Business Travel en 2025

Que los viajes de negocio en España moverán cerca de 15.600 millones de euros en 2025, como recoge el reciente estudio elaborado por GEBTA y Braintrust, supone sin duda una buena noticia. Lo es para la propia industria de los viajes, pero a la vez también para el conjunto de la economía, en la medida en la que los viajes de negocio tienen un efecto directo en el crecimiento de la actividad comercial y las exportaciones, con un ROI medio cercano al 1:10 en el caso del managed business travel. Aplicando los datos del estudio y diferentes indicadores de referencia, en un escenario de crecimiento constante del managed business travel, la inversión de 5.500 millones de euros en viajes de negocios en 2025, contribuiría a generar una cifra aproximada de 550.000 millones de euros de negocio en las empresas españolas.

La proyección que refleja el estudio, y que está basada en datos econométricos, pone pues de manifiesto la solidez del business travel y las reuniones presenciales, que no sólo han sido capaces de registrar crecimiento en los últimos 8 años, sino que van a continuar creciendo otros tantos, a una tasa acumulada del 22% hasta 2025.

Pese a lo positivo del dato, en cualquier análisis riguroso siempre es conveniente evitar quedarse únicamente con las grandes cifras, para considerar también otros aspectos, como los posibles impactos o cambios de escenario que se producirán en el período objeto de estudio. Desde el punto de vista la empresa española, el documento viene a sugerir la conveniencia de incrementar los niveles de adopción digital, como estrategia para continuar maximizando el retorno de las inversiones en viajes de negocio. La vía hacia un mayor uso de la tecnología es un factor imprescindible para incrementar la productividad y optimizar las actividades exportadoras, un elemento absolutamente necesario en un entorno cada vez más fragmentado, complejo e incierto como el actual, en el que las empresas precisarán cada vez más de la tecnología, tanto para acceder a la totalidad de los inventarios de datos de los proveedores de viajes, como para garantizar la máxima seguridad de los viajeros, como ya hemos manifestado en repetidas ocasiones.

La segunda derivada de esta afirmación implica que la aceleración de los ritmos de integración y digitalización de los procesos asociados al viaje, conllevará una mayor concentración en el segmento de los grandes jugadores, una entrada de nuevos actores y una expulsión de muchas agencias que no sean capaces de adaptarse a la velocidad de los cambios que se producirán, y que no dispongan de la tecnología y el expertise requeridos para competir en un contexto mucho más complejo que el actual.

De hecho, el estudio viene a indicar muy claramente que los incrementos en el nivel de gasto/inversión en viajes no se darán tanto en el puro business travel, sino en el segmento del MICE, cuyo peso en el conjunto de la cesta de gasto puede llegar a suponer hasta un 30% en 2025. Éste es sin duda un dato altamente revelador, que vendría a confirmar la enorme transformación que se producirá en el segmento de las TMCs, en los términos apuntados arriba.

Los 15.600 millones de euros del 2025 son un dato excelente, pero no constituyen ninguna garantía per se, si las empresas no son capaces de adaptar sus negocios a los cambios que exige el nuevo escenario.

Marcel Forns (c) GEBTA 2019

miércoles, 16 de enero de 2019

La repercusión del bleisure en las políticas de viajes de las empresas



El bleisure es uno de esos términos que recientemente nos llegó de Estados Unidos. Formado a partir de las iniciales de Business y Leisure, hace referencia a esa tendencia creciente de difuminar las fronteras entre lo personal y lo profesional, entre los viajes de trabajo y los de ocio, prolongando los viajes profesionales como viajes personales. 

Esta porosidad de sistemas está generando necesidades en el entorno de las organizaciones, empezando por la importante cuestión de considerar el bleisure como un elemento que debe estar recogido en las políticas de viajes de las organizaciones.

Cuando desde GEBTA hemos preguntado a las empresas acerca de esta cuestión, en general hemos obtenido una respuesta negativa. Muy pocas organizaciones han incluido una parametrización del bleisure en sus políticas.
Podemos intentar respondernos a unas pocas preguntas para valorar el impacto que el bleisure puede tener en nuestra organización:

·        Si un trabajador tiene un billete de avión pagado por su empresa, con salida un jueves y regreso un domingo, considerando el fin de semana, bleisure, qué responsabilidad tiene la empresa en el caso que este trabajador tenga un accidente o una enfermedad el fin de semana?

·        Si un viajero nos propone volver un domingo en lugar de un viernes (fin de semana personal) y la tarifa aérea del domingo es 400 euros más barata, ¿Qué vamos a hacer? ¿Obligarle a que vuelva el viernes?

·         Si el trabajador viaja con su pareja, por ejemplo, con un billete emitido por la agencia corporativa conjuntamente con el del trabajador ¿Qué responsabilidades tiene la empresa respecto a un posible accidente o enfermedad de ese acompañante?

·        ¿Qué gastos de los que un viajero puede hacer en los días bleisure pueden considerarse gastos de empresas? La comida del aeropuerto el día de vuelta, tras dos días de ocio en destino, ¿es un gasto de empresas?

·        Si un viajero se queda cuatro días en un hotel, tres por trabajo y uno por bleisure ¿Cómo lo arreglamos?

Felicidades si tiene todas las repuestas bien recogidas en su política de viajes. Como ve, no son cuestiones menores y plasmarlas en la política de viajes va a suponer el trabajo no solo de los departamentos de viajes, también de facturación y contabilidad, control económico y muy especialmente de los departamentos responsables del deber de cuidado de los trabajadores.
Para muchas empresas, nuevos deberes.

© Alicia Estrada. GEBTA

miércoles, 9 de enero de 2019

New Year's Resolutions

Tradition says that  the beginning of each year is the right time to formulate promises and wishes to change behaviour or accomplish goals.

For some this may imply the firm purpose of loosing some extra pounds after Christmas festivities and unbalanced diet. Others may wish to establish new priorities in their lifes ....

Wether we decide for more regular visits to the gym or look through the really important things of life, the beginning of a new year seems to be an excellent opportunity to reconsider objectives.

,,, and not only with regard to our personal issues.

As I'm not going to share with your my private resolutions for 2019 I will focus on some professional wishes that may work out both for TMCs and TMM.

Because 2019 may be a tough year with lot of challenges since the world's economic growth is losing momentum and contraction in trade could drag down the global economy even more, airfares and hotel rates will rise in most of the regions, and fare fragmentation due to new distribution models may add confusion and less transparency.

As a result of it companies may see a decrease in their ROI in business travel, for sales and exports will become more difficult and the average investment in travel is supposed to increase.

No matter what reasons we may find for it, at the end of the day corporations will certainly be interested in restoring the balance, which means pressure on TMM and TMCs to find adequate solutions and finally some savings.

As the influence we may take on world's economy and even on a hypothetical worldwide negotiation of fares with airlines and hotels is something out of reach for most of the companies, perhaps we should concentrate on other more realistic objectives, that may provide savings and thus restore ROI in a decelerating economical context.

Having said that, there are in my opinion two main areas where TMCs and TMM could easily dig in, in order to look for opportunities: the reduction of direct and indirect hidden costs and the guarantee of access to the widest possible range of  fares.

Both objectives require the combination and revision of travel policies and available technology and imply close co-operation between TMM and their TMCs.

If it seems a reasonable purpose for the sake of our businesses and of the economy itself, wouldn't it be worth the effort?


Marcel Forns (c) GEBTA 2019